Por Noticias TAF
Caracas, Venezuela — 12 de octubre de 2026. Históricamente, el día feriado del 12 de octubre ha sido una fecha emblemática en la que el pueblo cristiano de Venezuela se unía en una sola voz para celebrar la Marcha para Jesús. Sin embargo, este año la jornada estuvo marcada por un hecho inusual que ha conmocionado e impactado profundamente la unidad de la iglesia y la fraternidad entre hermanos a nivel nacional.
Lo que desde el año 2000 se llevaba a cabo en plena armonía y sin conflictos, se fragmentó en tres convocatorias distintas motivadas por desacuerdos y posiciones entre liderazgos conocidos en el ámbito evangélico:
Marcha para Jesús Internacional: Presidida por el hermano Aristóteles López, la cual tuvo una amplia y masiva convocatoria en diversos estados del país, aunque con una participación reducida en la ciudad de Caracas.
Día de Oración Nacional: Tradición ministerial liderada desde los años 80 por el Apóstol Alberto Parra, de la iglesia Aposento Alto, celebrada en esta ocasión en el Gimnasio Papá Carrillo con una destacada asistencia de creyentes.
Gran Ayuno Nacional (Marcha para Jesús Nacional): Convocado por el Apóstol Hugo Díaz, evento que registró un lleno total en su lugar de reunión.
Un llamado a la confrontación espiritual y al examen del corazón
A pesar de los números y las asistencias registradas en cada lugar, el sentimiento predominante entre la congregación es de dolor y preocupación. El medir fuerzas entre eventos que deberían convocar a la reconciliación refleja cómo las posiciones individuales y la división han tomado el lugar de la comunión fraternal.
Ante esta realidad, surge la interrogante espiritual imprescindible: ¿Agradan a Dios el ayuno, la oración o las marchas cuando el cuerpo de Cristo se encuentra dividido y herido por estas posturas? ¿Estamos adorando sinceramente al Señor o defendiendo banderas humanas mientras lastimamos a los hermanos?
La Palabra de Dios nos insta a la unidad sincera y a cuidar las intenciones del corazón:
"Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer."
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1 Corintios 1:10
Asimismo, el Evangelio nos advierte que las grandes manifestaciones y obras públicas carecen de valor si no están alineadas con la voluntad y el amor de Dios:
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demo
nios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad." — Mateo 7:21-23
Desde Noticias TAF hacemos una llamada urgente a la reflexión y al arrepentimiento. Es tiempo de sanar las heridas, dejar de lado las diferencias y volver a la esencia del Evangelio: el amor, la humildad y la verdadera unidad en Cristo.
